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TransportorTrans?Información editorial · ES

Metodología y fuentes

Transport or Trans? utiliza nombres vinculados a entidades reales, pero una entidad documentada no se convierte automáticamente en una buena carta. Antes de incorporarla a la baraja se revisan su existencia, la categoría propuesta, la calidad de las fuentes disponibles y la forma en que el nombre funcionaría dentro del juego.

Esta página resume el proceso con suficiente detalle para entender sus decisiones y sus límites, sin publicar la baraja completa ni revelar las respuestas.

Qué se considera una fuente útil

La revisión puede apoyarse en el sitio web de una entidad, en registros y datos públicos estructurados, en directorios públicos pertinentes o en otras referencias que permitan relacionar con claridad un nombre, una actividad y una categoría. Una fuente se valora por lo que demuestra, por su relación con la entidad y por la posibilidad de volver a consultarla; no basta con que aparezca en internet.

No todas las referencias son oficiales ni tienen la misma fuerza. Un sitio web accesible cuyo contenido no coincide con el nombre o con la actividad indicada no confirma por sí solo una clasificación. Del mismo modo, una ficha en un directorio puede ayudar a acreditar que una entidad existe sin resolver todos los matices sobre su naturaleza, su ámbito geográfico o su situación actual.

Cuando un caso necesita varias referencias, se conserva el contexto necesario para poder revisar la decisión más adelante. El objetivo no es acumular enlaces, sino mantener una justificación rastreable y proporcionada para cada entrada que llegue a utilizarse.

Cómo se separan los casos dudosos

El proceso distingue entre entradas con respaldo suficiente y casos que requieren una revisión adicional. También separa duplicados, sitios inaccesibles o inadecuados como prueba, posibles errores de categoría y nombres para los que no existe documentación bastante.

Que una URL deje de funcionar no demuestra automáticamente que la entidad no exista. Puede deberse a un cambio de dominio, una interrupción temporal, una reorganización o el cierre de la página original. En esos casos se vuelve a valorar el conjunto de la información disponible antes de corregir, suspender temporalmente o descartar la entrada.

Los nombres que no superan la revisión no se incorporan para completar artificialmente la baraja. Permanecen fuera de la selección jugable hasta que aparezca información suficiente o se documente una decisión distinta.

De una entidad revisada a una carta jugable

La existencia y la categoría son solo el primer filtro. Una entrada también debe producir una pregunta comprensible, conservar una ambigüedad relevante y evitar pistas que revelen la respuesta de forma inmediata. Una entidad puede estar bien documentada y, aun así, no ser adecuada para este juego.

El texto visible en la tarjeta no siempre coincide de forma literal con la denominación pública. Puede abreviarse, reordenarse o simplificarse para mejorar la lectura y mantener el reto. Se trata de una forma de juego, no de una denominación oficial. Por eso se revisa la relación entre el nombre mostrado y la entidad de referencia, y el resultado aporta la identificación y el contexto disponibles tras la respuesta.

Si una adaptación pierde demasiado contexto, puede inducir a una interpretación impropia o deja de guardar una relación suficiente con la entidad, la entrada debe corregirse, volver a revisión o quedar fuera. También se excluyen nombres excesivamente obvios, genéricos, sensibles fuera de contexto o poco adecuados para una experiencia respetuosa.

Por qué la baraja completa no se publica

Publicar todas las cartas junto con sus categorías revelaría las respuestas y eliminaría buena parte del reto. También facilitaría la copia de una selección que ha requerido búsqueda, depuración y revisión editorial.

Durante la partida, el navegador recibe únicamente la información necesaria para cada pregunta y, tras la respuesta, el contexto previsto para el resultado. Las páginas públicas describen el proceso, los criterios y los límites, pero no enumeran nombres jugables, respuestas, fuentes individuales, identificadores ni el orden de las cartas.

Mantener la baraja fuera de la vista pública no impide cuestionar una carta concreta. Cuando el resultado ofrece una referencia, puede consultarse y señalarse un problema mediante los controles disponibles. Las entidades representadas también pueden solicitar una revisión, actualización o retirada a través del canal permanente de contacto y correcciones.

Un proceso sujeto a revisión

Las organizaciones pueden cambiar de nombre, actividad o sitio web. Las empresas pueden cerrar, fusionarse o modificar sus servicios. Los directorios y registros públicos se actualizan con ritmos distintos, y una clasificación binaria puede no reflejar todos los matices geográficos, lingüísticos u organizativos.

Las fechas y notas de comprobación permiten volver sobre decisiones anteriores. Una corrección fundamentada puede cambiar una categoría, sustituir una fuente, ajustar el texto mostrado, suspender temporalmente una carta o retirarla. La metodología ofrece una base común para tomar esas decisiones de forma coherente; no garantiza que ninguna fuente vaya a cambiar ni que el contenido quede libre de errores para siempre.

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